Por Tere Zuazua

Mi nombre es Tere Zuazua y soy mamá de tres hermosos hijos: Santi, mi angelito bello que nos acompaña en todo momento desde el cielo; Sebastián, mi niño arcoíris que vino a traernos esa luz inmensa a nuestras vidas y María Camila, nuestra princesa hermosa, que con sus dos meses de vida nos llena de ternura y amor.
El haber pasado por la pérdida de nuestro bebé en mi semana 35 de gestación, fue algo muy inesperado. Santi, un bebé tan deseado y tan amado por ser el primer hijo y nieto de nuestra familia… y de un segundo a otro, la vida simplemente te pone enfrente este tipo de retos con los que tenemos que aprender a vivir, aunque no estamos preparados.
En familia, con mucha unión, amor y resiliencia, hemos aprendido a transformar ese dolor en amor y a entender que mi Santi hermoso está con nosotros, y siempre se hace presente de una u otra manera en nuestras vidas.
Yo perdí a mi bebé en septiembre de 2015, y en septiembre de 2017 fue cuando escuché hablar de “Plumas de Ángel”. Ahí me hicieron la invitación a la caminata “Un camino para recordar”.
Como mamá de este bello angelito, Santi, mi primer reacción fue decir “claro que yo quiero ir a esa caminata y quiero que sea recordado con mucho amor”. Una como mamá, lo que quiere es que su hijo siempre sea traído a la memoria y que nunca se olvide que existió.
Nosotros lo recordamos siempre con mucha alegría. Evocar su carita, sus ojos, sus labios, es como darle vida y hacerlo presente. Así fue que inscribí a mi bebé en la caminata. Fue un evento muy hermoso que voy a repetir este año con mi familia. Además, es un momento especial que te une a otras familias que quieren recordar y conmemorar a sus bebés.
Desde que llegamos y nos hicieron entrega de las velas, nos sentimos con el corazón lleno de distintas emociones, pero sobretodo lleno de amor. Al iniciar la misa y escuchar todos los nombres de los bebés, se te pone la piel chinita.
Encender la vela de familia en familia y crear esa gran ola de luz, es unirse de corazón para recordar a todos esos bellos angelitos que se nos adelantaron en el camino. Y caminar con otras familias, es una experiencia hermosa que nos da la oportunidad de rendirles homenaje y recordarlos con mucho amor.

